馃敶 Te hablo de teor铆a musical en Radio Cl谩sica _ Tercer trimestre 2025/2026
- Mar铆a Valverde
- 7 may
- 7 min de lectura

Esta temporada 25/26 estoy semanalmente en Radio Cl谩sica.
El programa se llama El Pentagrama, y en 茅l, cual profesora pedante y extravagante, os hablo de teor铆a musical.
Gracias por escucharme. 馃挌
隆Nos vamos de excursi贸n! Como ya huele a fin de curso y en esta 茅poca las clases siempre se desmadran un poco, hoy en El Pentagrama abandonamos nuestra querida aula para plantar los micr贸fonos al aire libre, en pleno Parque del Retiro, celebrando la Feria del Libro de Madrid. Y no lo hacemos solos: nos acompa帽a el music贸logo y creador de contenido C茅sar Lucas (@artesindormirte) para confeccionar la biblioteca definitiva que todo mel贸mano (y superviviente de nuestros ex谩menes) deber铆a tener. Porque las partituras est谩n muy bien, pero los libros esconden secretos, el contexto y los grandes salseos de la historia de la m煤sica.
Junto a nuestro invitado, descubriremos c贸mo la Biblia y los mitos cl谩sicos moldearon obras colosales como el R茅quiem de Mozart o el Orfeo de Gluck. Leeremos entre l铆neas la aterradora iron铆a sovi茅tica de Shostakovich con El ruido eterno de Alex Ross, repasamos c贸mo los genios pasaron de ser siervos maltratados a artistas libres en El triunfo de la m煤sica, y todo ello acompa帽ado de m煤sica de Couperin, Mozart, Saint Saens, Gluck, Messiaen, Shostakovich y Lully.
隆No hay escapatoria! Hoy en El Pentagrama cerramos nuestro 茅pico mes primaveral dedicado a las grandes estructuras (la Forma Sonata, la Sinfon铆a, el Concierto y la Cadencia) con nuestro implacable examen mensual. Venga, pupitres separados y sin rechistar. Toca poner a prueba si hab茅is entendido las matem谩ticas ocultas de la m煤sica occidental o si os hab茅is quedado dormidos en clase.
Pero como vuestra profesora es experta en crear disonancias cognitivas, mientras sud谩is tinta respondiendo las preguntas, vamos a escuchar la ant铆tesis absoluta de las reglas y las estructuras: el Capriccio. Descubriremos que esta forma musical naci贸 como un "antojo" rebelde, una v铆a de escape para que los compositores huyeran de las asfixiantes reglas acad茅micas y se dejar谩n llevar por la improvisaci贸n. Desde el virtuosismo demon铆aco y extravagante de Paganini, hasta la "m煤sica bizarra" de Macque y Frescobaldi, culminando con un Beethoven desatado, obsesivo y enfadadisimo tras haber perdido... una simple moneda.
Bajo la inminente sombra del pr贸ximo examen mensual, nos enfrentamos hoy a la prueba de fuego definitiva para cualquier genio de la m煤sica cl谩sica: la Sinfon铆a, una novela 茅pica de mil p谩ginas le铆da ante una multitud.
Viajaremos a sus or铆genes para descubrir que naci贸 como un simple "timbre de aviso" para callar a la gente en los teatros de 贸pera, hasta que 'Pap谩' Haydn le dio su forma cl谩sica y educada. Pero la paz dur贸 poco. A golpe de garrotazo, Beethoven derrib贸 sus muros y convirti贸 a la sinfon铆a en el "activismo de redes sociales" de los vieneses durante la Revoluci贸n Francesa, dejando un list贸n tan alto y aterrador que amarg贸 la vida a compositores posteriores. Para rematar, llegaremos al exceso total con Gustav Mahler, el hombre que dinamit贸 todas las reglas para demostrarnos que la sinfon铆a debe ser como el mundo: capaz de contenerlo absolutamente todo.
Escucharemos fragmentos de la sinfon铆a n潞4 de Mendelssohn, de la sinfon铆a n潞9 de Dvorak, de Sammartini, de la Sinfon铆a n潞94 de Haydn, de las sinfon铆as n潞3 y n潞7 de Beethoven y de la sinfon铆a n潞5 de Mahler.
Seguimos ensamblando la gran maquinaria musical. Si en los programas anteriores levantamos inmensos rascacielos sonoros con la Forma Sonata y聽el聽Concierto, hoy toca fijarnos en聽el聽peque帽o y sutil gesto que sostiene los cimientos de todas estas catedrales: la cadencia. 驴C贸mo sabemos que una melod铆a ha terminado? 驴C贸mo nos dice la partitura que respiremos, que nos quedemos en suspenso o que, por fin, hemos llegado a casa?
A trav茅s de un cuento y arropados por las cuerdas de Dvo艡谩k, descubriremos que las cadencias son, en realidad, los signos de puntuaci贸n de la m煤sica. Son las comas, los signos de interrogaci贸n y los puntos finales que iluminan y dan sentido a todo lo que ha sonado antes. Exploraremos los "am茅n" celestiales de H盲ndel, los acordes suspensivos de Schumann que nos dejan con la miel en los labios,聽el聽af谩n desacomplejado (y casi obsesivo) de Beethoven por cerrar sus sinfon铆as, 隆y hasta haremos un examen pr谩ctico contando pausas en los corales de nuestro querido Bach!
Hoy en "El Pentagrama" seguimos explorando la inmensa maquinaria de las estructuras musicales, esa fascinante red de engranajes sonoros que solo cobra vida de verdad cuando le inyectamos nuestros propios recuerdos y emociones. Tras sobrevivir al drama de la Forma Sonata, nos adentramos en el Concierto.
驴Sab铆as que la palabra viene del lat铆n concertare, que significa disputar, pelear o competir, pero tambi茅n llegar a un acuerdo? Exploraremos esta apasionante batalla dial茅ctica a lo largo de los siglos. Viajaremos desde su origen en el "estilo concertado" renacentista de Gabrieli, pasando por el concerto grosso de Stradella y Bach (un grupo rebelde de solistas contra la masa), hasta llegar a las educadas y civilizadas conversaciones de sal贸n de Haydn. Para terminar, nos rendiremos ante el solista convertido en un aut茅ntico h茅roe rom谩ntico, un tit谩n dispuesto a batirse en duelo contra una orquesta entera al ritmo de Vivaldi, Elgar y Tchaikovsky. 隆Que comience el debate!
Arrancamos el mes de mayo subiendo el nivel para enfrentarnos a las grandes catedrales de la m煤sica. Hoy en "El Pentagrama" desentra帽amos el secreto arquitect贸nico mejor guardado de las sinfon铆as y sonatas: la Forma Sonata. Lejos de ser un esqueleto te贸rico, aburrido y muerto de conservatorio, descubriremos que es el equivalente musical a un guion de Hollywood, una batalla 茅pica o al "viaje del h茅roe" de historias como Harry Potter o El Se帽or de los Anillos.
Desgranaremos c贸mo esta genial estructura nos presenta a los combatientes en la Exposici贸n (el Tema A y el Tema B), los lanza al drama, al conflicto y al caos en el Desarrollo, para finalmente traerlos de vuelta a casa, transformados, en la Reexposici贸n. A trav茅s de la furia de Beethoven y el virtuosismo de Rachmaninov, comprobaremos que los grandes genios no rellenaban plantillas, sino que esculp铆an narrativas puras. 隆Y hasta escucharemos c贸mo el mism铆simo Mozart se burlaba sin piedad de los clich茅s musicales de su 茅poca! Todo esto, aderezado con la advertencia de que la m煤sica cl谩sica, a veces, hace explotar literalmente los electrodom茅sticos de nuestros oyentes.
Hoy nos enfrentamos a nuestro s茅ptimo examen de la temporada. 驴Hab茅is prestado atenci贸n o ten茅is ganas de fugaros? Toca poner a prueba todo lo aprendido este mes sobre el arte de gobernar el tiempo: el contrapunto, el canon y la fuga.
Mientras pens谩is las respuestas, aprovecharemos para sumergirnos en el bell铆simo y contradictorio mundo del Intermezzo. Comenzaremos dej谩ndonos abrazar por la introspecci贸n, la melancol铆a y los secretos m谩s 铆ntimos al piano de Johannes Brahms y de paso, os confesar茅 por qu茅 le hice la cruz a su primera sinfon铆a. Sin embargo, descubriremos que el origen de esta forma musical era radicalmente distinto: nacieron como simples "rellenos" c贸micos y ligeros para que la gente no se durmiera en los descansos de las 贸peras serias, 隆llegando a ser tan populares que provocaron guerras culturales y eclipsaron a las mism铆simas obras principales!
Hoy en "El Pentagrama" seguimos explorando el inmenso mundo del contrapunto y nos enfrentamos a una de las t茅cnicas m谩s apasionantes de la historia: la Fuga. Si el canon era una melod铆a persigui茅ndose a s铆 misma en una carrera estricta, la fuga es una acalorada cena familiar. Una voz lanza un tema pol茅mico sobre la mesa (el "Sujeto"), otra le contesta, una tercera mete ciza帽a aportando nuevos argumentos (el "Contrasujeto"), y de repente, estamos ante el debate sonoro m谩s brillante jam谩s dise帽ado.
Para demostrar que no es un simple y aburrido ejercicio matem谩tico, desgranaremos la arquitectura de nuestro gur煤 Johann Sebastian Bach, pero tambi茅n viajaremos por todas sus emociones. Escucharemos la carcajada c贸mica de Verdi, la tensi贸n cinematogr谩fica del Tibur贸n de John Williams y la inmensa paleta psicol贸gica de Shostakovich. Terminaremos bailando un tango por las calles de Buenos Aires con Astor Piazzolla y descendiendo a las mazmorras de Beethoven, quien convirti贸 la fuga en una bestia salvaje para tratar de encontrar el sentido supremo en medio del caos.
La primavera ya est谩 aqu铆, y entre ataques de alergia entramos en el 煤ltimo trimestre de la temporada. Hoy seguimos maravill谩ndonos con el contrapunto, pero esta vez nos centramos en su forma aparentemente m谩s sencilla, aunque esconde un aut茅ntico rompecabezas matem谩tico: el canon.
驴Qu茅 es exactamente? Una sola melod铆a que se persigue a s铆 misma. Como corredores que salen de la meta con unos segundos de diferencia, la voz original se solapa y tropieza consigo misma, pero est谩 tan bien calculada que genera una armon铆a perfecta en lugar de un caos incomprensible.
Lo ilustraremos desgranando desde el famos铆simo canon de Pachelbel o Fr猫re Jacques, hasta los asombrosos c谩lculos a distintas distancias de las Variaciones Goldberg de Bach. Pero tambi茅n habr谩 tiempo para el humor escatol贸gico e irreverente de los c谩nones que Mozart cantaba con sus amigos, la elegancia rom谩ntica de C茅sar Franck, y la apabullante bestialidad matem谩tica de Josquin des Prez, capaz de tejer un monumental coro de 24 voces a partir de tan solo cuatro l铆neas escritas.
Hoy tenemos ganas de 茅pica. Dejamos atr谩s los ex谩menes para sumergirnos en el gran secreto maestro de la m煤sica occidental: el contrapunto. Lejos del mito de ser una t茅cnica fr铆a y puramente matem谩tica del Barroco, es el triunfo definitivo del intelecto y la emoci贸n sobre el tiempo; el arte de combinar dos o m谩s melod铆as independientes para que conversen, luchen o se abracen entre s铆, generando monumentos sonoros inigualables.
Lo ilustraremos desgranando paso a paso el apote贸sico final de la Sinfon铆a n.潞 41 "J煤piter" de Mozart, demostrando c贸mo sus cinco temas se entrelazan de forma intuitiva y magistral. Adem谩s, exploraremos c贸mo otros genios utilizaron esta 茅pica para alcanzar lo trascendental: sentiremos el abrazo c贸smico de Beethoven, el frenes铆 casi "techno" de Brahms y la fuerza colosal de Mahler, para terminar rindiendo honores al padre indiscutible de todo esto: Johann Sebastian Bach.



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